Un grupo de fieles católicos se colocó de manera voluntaria frente a la Catedral Metropolitana de Monterrey durante la marcha por el Día Internacional de la Mujer en Monterrey. De acuerdo con Carlos Tamez, su presencia tuvo como objetivo evitar posibles daños al recinto religioso, asegurando que permanecían en el lugar en son de paz y reconociendo las injusticias que enfrentan las mujeres.
Mientras miles de mujeres marcharon por el centro de la ciudad para exigir justicia y defender sus derechos, algunos voluntarios se colocaron con mantas blancas frente a la catedral. La movilización partió de la Explanada de los Héroes y recorrió varias calles del primer cuadro, donde también se registraron pintas, daños a negocios y enfrentamientos con policías, en medio del resguardo de elementos de Fuerza Civil de Nuevo León.
