Ante la escalada del conflicto militar en Medio Oriente, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha lanzado una fuerte advertencia al futuro líder supremo de Irán, indicando que, sea quien sea la persona que ocupe el cargo, no durará mucho tiempo en su puesto si no cuenta con su aprobación. Pese a sus declaraciones, el mandatario no descartó futuras relaciones con el ayatolá que sea elegido, siempre y cuando sea considerado un buen líder.
Ante el mensaje de Trump, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, no tardó en dar una respuesta en la que informó que, aunque ya se están manteniendo conversaciones sobre el posible sucesor, su identidad será mantenida en secreto. Por último, subrayó que Washington no tendrá influencia alguna en las decisiones de su país y que la elección recae únicamente en los iraníes.
