La cantante estadounidense Britney Spears volvió a ser objeto del escrutinio público luego de que fuera arrestada en California bajo sospecha de conducir en estado de ebriedad. De acuerdo con reportes de autoridades, la princesa del pop fue detenida la noche del 4 de marzo en el condado de Ventura tras ser interceptada por la Patrulla de Carreteras de California durante un operativo vial.
El incidente ocurrió alrededor de las 21:30 horas, cuando los agentes detectaron una conducción irregular y procedieron a detener el vehículo para una revisión. Tras la intervención policial, Spears fue esposada y trasladada a una estación para cumplir con el procedimiento correspondiente en casos de presunto manejo bajo los efectos del alcohol.
La artista permaneció varias horas bajo custodia mientras las autoridades realizaban el registro del arresto y otras diligencias necesarias. Posteriormente recuperó su libertad durante la madrugada del jueves, luego de ser fichada y completar el protocolo.
El caso continuará su curso en el sistema judicial estadounidense; la cantante deberá presentarse ante un tribunal el próximo 4 de mayo, fecha en la que se revisará la situación. Hasta el momento, los detalles completos sobre los cargos o los resultados de las pruebas realizadas por las autoridades no se han dado a conocer públicamente.
Spears, una de las figuras más influyentes del pop desde finales de los noventa, se mantiene como una figura de gran interés para el público. Mientras se esclarecen los detalles del incidente, el caso vuelve a colocar a la artista en el centro de la conversación pública internacional.
