Este 7 de marzo se cumplen 34 años desde que uno de los más grandes exponentes de las chicas mágicas llegó a las pantallas de televisión en Japón. El anime Sailor Moon, basado en el manga de Naoko Takeuchi, debutó en 1992 en la cadena TV Asahi y atravesó con rapidez todas las fronteras posibles para convertirse en un fenómeno mundial.
La historia de Usagi Tsukino (en Latinoamérica renombrada como Serena Tsukino) cambió la forma en que se cuentan historias protagonizadas por chicas dentro de la animación japonesa. La serie original contó con cinco temporadas, varias películas y hasta capítulos especiales que ampliaban el universo de estas guerreras. Ese impacto tan grande también se tradujo en una enorme difusión internacional: llegó a más de 80 países y se tradujo a decenas de idiomas, lo que ayudó a cimentar la llamada “fiebre magical girl” más allá de Japón.
Las Sailor Senshi (en Latinoamérica Sailor Scout) fueron pioneras en traer a la pantalla chica personajes femeninos fuertes con roles protagonistas, con valores de justicia, amor y solidaridad. Una representación que cautivó occidente por lo distinto de su perfil. Hasta entonces la mayoría de heroínas que dominaban en los medios habían salido de cómics o materiales con enfoque masculino, pero el retrato fuerte y real de la princesa de la luna y sus guerreras provocó que más de una generación de niñas se sintieran cautivadas por esta nueva mirada del poder femenino.
Las Sailor Senshi mostraron amistad, valentía y liderazgo femenino en horario estelar. Su impacto cultural abrió camino a más protagonistas femeninas fuertes dentro y fuera del anime; no se trata solo de Usagi; cada una de las sailor, desde el quinteto principal hasta las outers, e incluso las villanas, cada una tiene una personalidad que puede conectar con niñas y adultas, elegir a tu favorita era toda una experiencia religiosa.

Incluso el emblemático tema de apertura Moonlight Densetsu, se ha convertido en un icono de la nostalgia para quienes crecieron con ella. En 2014 se estrenó Sailor Moon Crystal, una versión más fiel al manga original y que conectó con nuevas audiencias, además de reafirmar la vigencia de la franquicia.
La historia que comenzó un 7 de marzo de 1992 se mantiene fuerte en el corazón de quienes crecieron buscando algún gato con una marca en la frente y gritando “¡Por el poder del prisma lunar!”
