En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, Irán realizó un ataque armado con drones contra una de las refinerías de petróleo crudo más importantes de Arabia Saudita. De acuerdo con las autoridades saudíes, pese a que la magnitud del impacto llevó a que las operaciones en el complejo fueran temporalmente detenidas, el incendio fue controlado sin que ninguna persona se viera involucrada en el siniestro.
Ante la situación, los mercados energéticos reaccionaron de inmediato, lo que provocó que el precio del crudo registrara un repunte significativo; el hidrocarburo subió cerca de un ocho por ciento en una sola jornada. Por último, expertos advierten que, aunque los daños fueran meramente de carácter estructural, cualquier interrupción prolongada en Arabia Saudita podría presionar los precios internacionales del combustible y afectar la estabilidad del suministro a nivel mundial.
