Medios iraníes reportaron explosiones en la capital luego de que Israel emprendiera una nueva ofensiva aérea contra Teherán, en una escalada que se intensificó tras el lanzamiento previo de misiles iraníes contra países del Golfo Pérsico.
La tensión aumentó también en territorio israelí, donde autoridades informaron que al menos siete personas resultaron heridas cerca de Jerusalén tras la detección e interceptación de proyectiles disparados desde Irán.
En el plano internacional, el primer ministro británico, Keir Starmer, confirmó que Reino Unido permitirá a Estados Unidos utilizar sus bases para ataques “defensivos” contra objetivos iraníes, aunque sin participación directa británica.
Además, Alemania, Francia y el Reino Unido se declararon dispuestos a tomar “acciones defensivas” para proteger sus intereses y los de sus aliados, mientras la confrontación entre Israel e Irán mantiene en alerta a la región.
