La cantante y compositora Kali Uchis llegó al Palacio de los Deportes en Ciudad de México y lo convirtió en una noche mágica. Desde que se apagaron las luces, el recinto se llenó de gritos y emoción por ver a una de las artistas más queridas del pop alternativo y R&B actual.
La cantante colombo-estadounidense ganadora del Grammy, subió al escenario como parte de su "The Sincerely Tour", una gira que celebra lo más destacado de su carrera y el lanzamiento de su quinto álbum "Sincerely".
Con una atmósfera teñida de rosa, música envolvente y una audiencia lista para dejarse llevar, el concierto reunió a cerca de 26 mil personas que no dudaron en corear cada tema y dejarse llevar por la personalidad artística tan característica de Uchis, quien ha sabido construir su estilo desde sus raíces colombianas y su conexión con el público latino.
Con una producción visual envolvente y una estética muy a su estilo (sensual, elegante y nostálgica) Kali apareció en el escenario desatando la euforia. Temas como “Telepatía”, “Labios Mordidos”, “Me Pongo Loca” e “Igual que un Ángel” fueron coreadas de principio a fin por un público que no dejó de cantar ni un segundo.
Entre canciones, Kali Uchis se dirigió al público con palabras de cariño y reconocimiento; destacó el lugar especial que México ocupa en su trayectoria y agradeció la pasión de quienes la acompañaron esa noche en el histórico domo capitalino. En un gesto que emocionó a muchos, la artista remarcó la fuerza y profundidad de la cultura latina, celebrando la identidad, el trabajo y el arte que comparte con su propia herencia, lo que intensificó aún más el vínculo con sus fans que vibraban con cada frase y cada coro.
El concierto también se vivió en un contexto particular, ya que la artista había tenido que cancelar un show en Guadalajara debido a situaciones de seguridad en ese estado, lo que hizo que su presentación en la Ciudad de México se sintiera aún más significativa y esperada por quienes siguieron su trayectoria y su gira por el continente.
El Palacio de los Deportes se transformó en una atmósfera rosa y soñadora que reflejó perfectamente el universo artístico de Kali Uchis. Sin duda, fue una noche que reafirma su reinado y el fuerte vínculo que tiene con el público de la CDMX.
