El gobierno de Estados Unidos autorizó la venta de petróleo y gas a Cuba, siempre que el combustible sea destinado exclusivamente al sector privado y a necesidades humanitarias, informó el Departamento del Tesoro. La medida se da tras la detención de Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense y las posteriores sanciones que endurecieron el suministro energético hacia la isla.
Según la disposición, las exportaciones deberán salir de territorio estadounidense, aunque el crudo tenga origen venezolano, y las empresas deberán garantizar que no beneficie al Estado cubano. En medio de una profunda crisis económica y energética, La Habana permitió por primera vez en casi 70 años la importación privada de combustible, en un intento por aliviar el desabasto.
