FedEx, la gigante estadounidense de mensajería y transporte, presentó formalmente una demanda contra el gobierno de Estados Unidos para exigir el reembolso completo de los aranceles que pagó por importar mercancías.
La acción fue presentada el lunes 23 de febrero ante el Tribunal de Comercio Internacional en Nueva York, apenas días después de que la Corte Suprema declarara que muchos de los gravámenes impuestos por la actual administración son inconstitucionales. La empresa sostiene que tuvo que pagar tasas que no estaban justificadas y que estos pagos le generaron “daños causados por esas órdenes”, aunque no ha especificado aún la cifra exacta que reclama.
El origen del conflicto se remonta a la controvertida política de aranceles estadounidense; según el fallo de la Corte Suprema, el mandatario habría excedido su autoridad al aprobar estos gravámenes sin el visto bueno del Congreso, lo que dejó sin base legal una amplia serie de cobros a importadores. Eso abrió la puerta para que compañías como FedEx, que pagaron esos aranceles en el curso normal de su operación, buscaran recuperar lo desembolsado una vez que el tribunal los declaró inviables.
La demanda recae también en la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y en su comisionado, pues busca que se ordene el reembolso de todos los aranceles pagados bajo el régimen de la IEEPA.
Otras figuras del sector, e incluso autoridades locales como el gobernador de Illinois, han comenzado a reclamar reembolsos o han expresado su descontento con la política arancelaria y sus efectos.
