El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció que su gobierno impulsará nuevas restricciones para limitar el acceso de menores de 16 años a las redes sociales, como parte de una estrategia para reforzar la seguridad digital y proteger el bienestar infantil. La iniciativa busca establecer controles más estrictos sobre el uso de plataformas digitales y reducir el impacto negativo del contenido en línea entre niñas, niños y adolescentes.
La propuesta forma parte del fortalecimiento de la Ley de Seguridad Digital y se adelantó a los resultados de una consulta nacional realizada en enero sobre el uso de teléfonos móviles y redes sociales por parte de menores. Entre las medidas contempladas destacan la posible prohibición del uso de celulares en escuelas, límites a aplicaciones consideradas adictivas y la creación de herramientas de control parental más simples para las familias.
Starmer explicó que el objetivo es “recuperar el control de la gobernanza digital” y garantizar que internet sea un espacio más sano y democrático. Además, señaló que su postura coincide con iniciativas impulsadas por otros líderes europeos que buscan regular el acceso temprano a las plataformas digitales.
En una carta dirigida a la ciudadanía, el primer ministro destacó que, como padre, entiende la preocupación de muchas familias ante la exposición de los menores a redes sociales, por lo que consideró necesario que el Gobierno intervenga para establecer límites claros. La propuesta llega en medio de un contexto político complejo para el Ejecutivo británico, marcado por cambios dentro del gabinete y críticas internas, mientras el debate sobre la regulación tecnológica continúa creciendo en Europa.
