El Gobierno de Rusia anunció el bloqueo total de la aplicación de mensajería WhatsApp, propiedad de Meta Platforms, al asegurar que la empresa incumplió con la legislación local vigente. La medida fue confirmada por el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, quien señaló que la decisión responde a la negativa de la compañía estadounidense de ajustarse a las normas del país.
Tras el anuncio, autoridades rusas promovieron el uso de MAX, una plataforma de mensajería desarrollada por el Estado, presentada como alternativa nacional para los ciudadanos. Según el Gobierno, esta aplicación busca fortalecer la infraestructura digital “soberana” en medio del actual contexto político y militar, impulsando servicios tecnológicos bajo control local.
El bloqueo se produce luego de meses de presión sobre empresas tecnológicas extranjeras y forma parte de una estrategia más amplia para regular las comunicaciones digitales dentro del territorio ruso. Mientras tanto, críticos han señalado que la medida podría abrir la puerta a sistemas de vigilancia estatal, acusación que ha sido rechazada por las autoridades.
Por su parte, Meta afirmó que la acción del Gobierno ruso busca obligar a los usuarios a migrar hacia plataformas controladas por el Estado, lo que generó un nuevo debate internacional sobre la libertad digital y el control de las redes de comunicación.
