Tras una larga jornada de negociaciones, el gobierno del presidente argentino Javier Milei obtuvo un triunfo en el Senado respecto a la extensión de la jornada del régimen laboral en Argentina. De acuerdo a la comunidad, la negociación, presuntamente realizada a espaldas del Congreso y de las centrales de los trabajadores, representa la mayor regresión a las reformas de trabajo en los últimos 40 años.
Dentro de las nuevas reformas, presuntamente implementadas para atacar las jornadas de 40 horas en trabajos informales, la jornada laboral se verá extendida hasta las 12 horas diarias, mientras que los periodos de vacaciones ahora podrían ser fraccionados por los empleadores de acuerdo a las necesidades de la entidad contratante. Tras el anuncio de Milei, tanto la Confederación General del Trabajo como los sindicatos argentinos mostraron su descontento, argumentando que las negociaciones para los acuerdos fueron realizados sin su presencia ni participación.
