El Halftime Show de Bad Bunny en el Super Bowl LX no solo fue un espectáculo musical inolvidable, también se convirtió en el escenario de una historia de amor que quedará para siempre en la memoria colectiva. En medio de su presentación, una pareja contrajo matrimonio de manera real frente a millones de espectadores.
La historia detrás del momento es aún más especial: los novios habían invitado a Bad Bunny a su boda, sin imaginar que el artista puertorriqueño terminaría sorprendiéndolos al incluir su enlace como parte del medio tiempo del Super Bowl, regalándoles una experiencia única e irrepetible.
La ceremonia se desarrolló dentro de la escenografía del show, inspirada en espacios tradicionales, y fue completamente legal. Bad Bunny incluso participó como testigo y firmó el acta de matrimonio, mientras la pareja celebraba su unión en medio de la música, el baile y la emoción del momento.
Este inesperado gesto se convirtió en uno de los instantes más comentados del Halftime Show, reafirmando que la presentación de Bad Bunny fue mucho más que un concierto: fue una celebración de amor, comunidad y cultura latina en el escenario más grande del deporte.
El momento incluyó elementos clásicos de una ceremonia, como un oficiante, la entrega de un pastel y la participación de invitados; incluso un detalle que captó la atención del público en las transmisiones y en los comentarios posteriores: la presencia de un niño durmiendo sobre unas sillas en medio de la celebración de la boda, algo que se consideró representativo de escenas comunes en reuniones familiares dentro de la cultura latinoamericana.
Además de la boda real, el espectáculo de Bad Bunny contó con colaboraciones de otros artistas, como la aparición de Lady Gaga interpretando parte de su tema Die With a Smile, y segmentos musicales con invitados como Ricky Martin, quienes contribuyeron a la variedad del repertorio.
