Lo que inició como una inconformidad por parte de los maestros de Oaxaca se ha convertido en una situación alarmante luego de que más de 350 planteles educativos fueran obligados a cerrar de manera indefinida a causa de las manifestaciones que se viven en el estado. Los protestantes, mediante pancartas y consignas, indicaron que su descontento surge a partir del incumplimiento de pagos equivalentes aproximadamente a 10 mil horas clase.
En respuesta a la movilización de los docentes, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca informó que comenzarán a realizar los pagos a partir de la fecha del 15 de febrero, con retroactivo a la primera quincena del año. De acuerdo a las autoridades, los protestantes equivalen a más del 60% de la plantilla educativa del estado, acto que, de acuerdo a expertos, refleja el nivel de presión que puede ejercer la Sección 22 por hacer que se respeten sus derechos laborales.
