Desde el 2 de febrero, el Ayuntamiento de Roma comenzó a cobrar una tarifa de 2 euros para acceder al borde de la Fontana di Trevi, como parte de una estrategia para controlar la afluencia turística y financiar su mantenimiento. La medida generó opiniones divididas entre visitantes, especialmente aquellos que desconocían el nuevo cobro al llegar al emblemático monumento.
Autoridades estiman que la cuota permitirá recaudar alrededor de seis millones de euros al año, luego de que solo en 2025 la fuente recibiera cerca de nueve millones de visitantes. El pago da acceso al área tradicional para lanzar monedas, aunque quienes no deseen cubrir la tarifa podrán ingresar gratuitamente antes de las 9:00 horas o después de las 22:00 horas, mientras que el proceso de compra puede realizarse en línea o directamente en el lugar.
